Francia y el Reino Unido están empujando fuerte por una coalición militar con más de veinte países-la llaman de los dispuestos-para meter tropas en Ucrania después de la guerra, tipo estabilización y garantías de seguridad. Hoy mismo lo reiteraron, con sede en París, para contrarrestar cualquier movida rusa y evitar que vuelva el lío. Contexto general: Estamos en noviembre del veinticinco, la guerra sigue estancada-Rusia avanza lento en el este, Ucrania resiste con lo que pilla de Occidente, pero el frío complica todo. Putin, el eterno, respalda un plan de paz de veintiocho puntos que Trump soltó hace días: básicamente, Ucrania cede territorios ocupados, renuncia a la OTAN a corto plazo, y a cambio, paz rápida con garantías. Trump le dio ultimátum a Zelensky hasta el jueves para aceptarlo o pierde el apoyo ; dice que se reunirá con ambos solo cuando el trato sea definitivo. Zelensky lo rechazó de entrada por lo de las cesiones, pero ahora dice que está abierto a charlar los puntos duros con Trump-quiere discutir soberanía y fronteras. Es un tira y afloja brutal: Trump quiere cerrar el grifo de plata para forzar un deal, Putin huele debilidad, Zelensky pide más armas mientras Europa-con Francia y UK al frente-quiere blindar a Kiev sin que Moscú se salga con la suya. La UE está nerviosa, Von der Leyen pide presión total en Rusia.