La Ley de Equilibrio Financiero 2026 asegura que el presupuesto aprobado por S/ 257 561 millones se financie sin romper las reglas fiscales. El Congreso aprobó simultáneamente el presupuesto, la ley de equilibrio y la ley de endeudamiento, como exige la Constitución. 1. Marco fiscal y regla de déficit La ley fija un déficit fiscal permitido cercano al 1.5 % del PBI, conforme a las metas del MEF en el Marco Macroeconómico Multianual. Esta cifra define cuánto puede gastar el Estado por encima de sus ingresos corrientes sin poner en riesgo la sostenibilidad. 2. Fuentes de financiamiento El equilibrio se garantiza con cuatro líneas principales: Ingresos corrientes del Gobierno Nacional, principalmente tributos administrados por SUNAT, que aportan la mayor parte: alrededor de S/ 170 000 millones en recaudación esperada. Recursos directamente recaudados (tasas, rentas de propiedad de entidades, ingresos por servicios). Canon, sobrecanon y regalías, destinados a gobiernos regionales y locales. Endeudamiento permitido, que para 2026 bordea los S/ 41 000 millones entre deuda interna y externa, según los lineamientos aprobados en la Ley de Endeudamiento. Estos recursos no son gasto discrecional; financian proyectos de inversión y administración de deuda existente. 3. Límites de gasto y sostenibilidad La ley establece topes de compromiso para ministerios, gobiernos regionales, locales y organismos constitucionales. No existen créditos suplementarios automáticos: cualquier aumento debe ser autorizado mediante norma expresa del Congreso, evitando desbalances. 4. Equilibrios subnacionales El equilibrio no solo es nacional. La ley obliga a que gobiernos regionales y locales ejecuten sus presupuestos con balance en sus propias fuentes. Si proyectan saldos negativos en canon o FONCOMUN, deben ajustar gasto o postergar inversiones. 5. Evaluación del riesgo El diseño evita un presupuesto inflado: el déficit permitido, los techos de endeudamiento y los límites de gasto corriente impiden que el presupuesto crezca más allá de la capacidad real de ingresos en un año electoral.